Reforma laboral: cuánto bajaría el costo argentino y por qué seguiría entre los más altos del mundo
La reforma laboral que impulsa el Gobierno promete una reducción acotada del costo laboral argentino si obtiene la segunda media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación. El impacto dependerá del tamaño de la empresa y del tipo de trabajador, con alivios mayores para pymes y para quienes ingresen bajo un nuevo régimen de formalización.
El análisis surge de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, que compara la situación local con estándares internacionales y anticipa cómo cambiaría el ranking global tras la reforma.
Qué cambia con la reforma laboral que impulsa el Gobierno
El proyecto reordena aportes y contribuciones patronales a través de dos instrumentos centrales: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL). El objetivo oficial es reducir el costo de contratar trabajadores formales sin modificar el sistema indemnizatorio vigente.
Actualmente, la carga fiscal laboral representa el 34,6% del costo total del empleo. Ese nivel coloca a la Argentina entre los países con mayor presión, muy por encima del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que ronda el 21,6%.
Cuánto bajará el costo laboral según el tamaño de la empresa
De aprobarse la reforma, el impacto no será uniforme. Para las grandes empresas, la carga se mantendría en 34,6%, sin cambios relevantes. En el caso de las pymes, bajaría a 33,3%, mientras que para los trabajadores incorporados bajo el RIFL caería hasta 27,8%.
Este esquema desplazaría a la Argentina algunos lugares hacia abajo en los rankings internacionales, aunque seguiría lejos de países con presión casi nula sobre el empleo formal.
Cómo funcionará el Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
El FAL se constituirá mediante cuentas específicas en entidades autorizadas por la Comisión Nacional de Valores, bajo la reglamentación del Ministerio de Economía. Su finalidad será cubrir indemnizaciones y obligaciones legales de empleadores privados para trabajadores registrados.
El financiamiento provendrá de contribuciones mensuales obligatorias: 1% del costo laboral para grandes empresas y 2,5% para pymes, además de rendimientos financieros y aportes voluntarios. El Poder Ejecutivo podrá ajustar esos porcentajes.
Incentivos a la formalización: qué propone el RIFL
El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral prevé una reducción de cargas patronales durante 48 meses para empleadores que regularicen trabajadores no registrados o incorporen personas inactivas por al menos seis meses.
Según el informe, las contribuciones patronales bajarían del 27% al 15% para estos empleados. En términos prácticos, el costo laboral total descendería del 44% al 32% del salario bruto. En pymes, el costo pasaría del 44% al 41,5%, y en grandes empresas del 44% al 43%.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero actuará como agente de derivación de los fondos, sin responsabilidad sobre la disponibilidad de las cuentas.
Cómo quedará la Argentina frente al resto del mundo
El estudio también mide la llamada “cuña fiscal”, que incluye aportes personales, contribuciones patronales e impuesto a las ganancias. Antes de la reforma, la Argentina se ubicaba en el puesto 25 sobre 39 países, con 34,6%. Tras los cambios, bajaría levemente a 34,1% en grandes empresas y a 33,4% en pymes, mientras que bajo el RIFL descendería a 27,8%.
En materia de carga patronal sin aportes sindicales, el nivel caería a 20,6% en grandes empresas y a 19,7% en pymes. Para los empleados del RIFL, se reduciría hasta el 13%, aunque seguiría por encima de países con baja presión como Chile o Colombia.
Un alivio limitado en un contexto de alta presión laboral
La nueva legislación no altera el régimen indemnizatorio: el FAL cubrirá únicamente a trabajadores registrados con al menos un año de antigüedad. El informe concluye que, aunque la reforma mejora la posición relativa de la Argentina en las comparaciones internacionales, el costo del empleo formal seguirá siendo elevado incluso después de los cambios.