Fiscalía argentina pide captura internacional del principal colaborador de Ali Khamenei por el atentado a la AMIA
La Unidad Fiscal de Investigación AMIA solicitó este miércoles el procesamiento de diez ciudadanos iraníes y libaneses vinculados al atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina, ocurrido el 18 de julio de 1994 y que dejó 85 víctimas fatales y más de 300 heridos. Además, se pidió la captura internacional de Alí Asghar Hejazi, colaborador directo del líder supremo iraní Ali Khamenei, recientemente asesinado, y fue declarado en rebeldía.
El pedido fue presentado por el fiscal federal Sebastián Basso ante el Juzgado Federal N°6, a cargo de Daniel Rafecas. La solicitud se sustenta en nuevas declaraciones de disidentes iraníes y pruebas documentales que vinculan a Hejazi con la planificación y ejecución del ataque.
Quiénes son los acusados
Entre los diez solicitados para procesamiento se encuentran exfuncionarios iraníes como:
- Alí Fallahian, exministro de Inteligencia
- Alí Akbar Velayati, exministro de Asuntos Exteriores
- Mohsen Rezai, excomandante de la Guardia Revolucionaria
- Ahmad Vahidi, recientemente designado jefe de la Guardia Revolucionaria, prófugo de la Justicia argentina
También figuran diplomáticos en Buenos Aires y miembros de Hezbolá, encargados de organizar la logística del ataque, incluyendo el traslado, alojamiento y huida del escuadrón ejecutor. Entre ellos destacan Salman Raouf Salman y su hermano Abdallah Salman, así como Hussein Mounir Mouzannar, que facilitó documentación falsa para obtener ciudadanías ficticias.
Hejazi y la operación del atentado
Según la investigación, Hejazi presidía el Comité Vijeh, un organismo iraní responsable de recolectar información sobre la AMIA, analizar objetivos y coordinar la ejecución del atentado. Una vez aprobado el ataque, se encargó de la implementación y coordinación general, según las declaraciones de disidentes iraníes presentadas ante Basso en Francia.
Controversia internacional por designaciones en Irán
En las últimas horas, Ahmad Vahidi, acusado en Argentina por su participación intelectual en el atentado, fue designado comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica. La medida generó críticas internacionales y renueva la tensión entre Argentina e Irán, dado que Vahidi permanece prófugo y con alerta roja de Interpol desde 2007.
La designación se produce en un contexto de conflicto interno en Irán tras la muerte de figuras clave del régimen, incluyendo al líder supremo Ali Khamenei y altos mandos militares, lo que ha dejado vacantes importantes en la estructura de seguridad del país.
Investigación en curso
La causa AMIA continúa abierta, con alertas internacionales activas para los prófugos y un pedido firme de justicia para las víctimas. La Fiscalía argentina sostiene que los acusados conformaron una red de espionaje y coordinación terrorista, operando bajo cargos oficiales para encubrir sus acciones en el país y garantizar la ejecución del ataque en 1994.