Más de la mitad de los trabajadores se saltea comidas y el 78% elige alimentos de menor calidad
El 83,5% de los asalariados argentinos atraviesa algún tipo de privación alimentaria durante la jornada laboral, según un estudio del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la empresa Edenred. La problemática se manifiesta principalmente en salteo de comidas y consumo de alimentos de menor calidad nutricional, reflejando un deterioro del poder adquisitivo real.
Salteo de comidas y alimentos de menor calidad: un fenómeno extendido
El 61,1% de los trabajadores reconoce saltearse comidas por motivos económicos, mientras que 78,5% opta por alimentos menos nutritivos para abaratar costos. Más de la mitad de los asalariados (56,2%) enfrenta ambas situaciones de manera simultánea, evidenciando un deterioro profundo en la alimentación laboral.
Los ingresos impactan directamente: quienes ganan hasta $800.000 mensuales presentan un 86,7% de selección de alimentos menos nutritivos, mientras que la proporción baja al 63,5% entre quienes perciben más de $2 millones.
Jóvenes, mujeres y trabajadores no calificados: los más afectados
El estudio revela que los segmentos con menores ingresos son los más vulnerables. Entre los trabajadores de 18 a 29 años, el 70,7% se saltea comidas, cifra superior al promedio general. La incidencia también es mayor entre mujeres y trabajadores no calificados, donde la doble privación alimentaria supera ampliamente el promedio.
Además, el sector público muestra niveles más altos de vulnerabilidad alimentaria que el sector privado.
Gasto diario y acceso a beneficios alimentarios
El gasto diario en alimentos durante la jornada laboral varía:
- Menos de $5.000: 36,1%
- Entre $5.000 y $10.000: 43,9%
- Entre $10.000 y $20.000: 12%
- Más de $20.000: 8%
Un 22,6% de los trabajadores directamente no consume alimentos durante el trabajo, reflejando la presión sobre el ingreso disponible.
Si bien existen beneficios alimentarios proporcionados por algunas empresas, se concentran principalmente en compañías grandes y trabajadores de mayores ingresos. El 80,4% de los trabajadores desearía contar con algún beneficio de este tipo, cifra que asciende al 91,5% entre quienes sufren privación alimentaria.
Alimentación laboral como indicador de bienestar y productividad
Especialistas destacan que la alimentación durante la jornada laboral se está consolidando como una dimensión central del bienestar laboral, con impacto directo en la salud y productividad de los empleados. La reciente reforma laboral permite comedores externos contratados por el empleador, aunque aún resta reglamentar su aplicación concreta.
El informe muestra cómo la pérdida del poder adquisitivo y el alto costo de vida impactan en la calidad de la alimentación, convirtiéndola en un nuevo indicador del deterioro salarial real en Argentina.