Muerte en un bar de San Miguel: detuvieron a cuatro patovicas tras una golpiza fatal
Cuatro patovicas fueron detenidos acusados de haber matado a un hombre de 51 años durante una violenta pelea en la puerta de un bar en San Miguel. El hecho ocurrió en la madrugada del domingo y es investigado como homicidio.
Según los primeros datos de la causa, la víctima —identificada como Rogers— habría sido atacada por los guardias de seguridad luego de que le negaran el ingreso al local.
Golpiza en la puerta del bar: qué pasó en San Miguel
El episodio tuvo lugar en el boliche “Suttón Bar”, ubicado en la intersección de las calles Las Heras y Paunero.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, la situación se desató cuando los patovicas le impidieron entrar al establecimiento. A partir de allí se generó una discusión que escaló rápidamente hasta derivar en una agresión física.
Testigos aseguraron que la víctima fue reducida y golpeada por los guardias en plena vía pública.
Muerte por asfixia: la principal hipótesis que investiga la fiscalía
Las primeras pericias indican que el hombre habría fallecido por asfixia mecánica, ya que habría sido sujetado del cuello durante la agresión.
Sin embargo, la causa exacta de la muerte será determinada por la autopsia, que ya fue ordenada por la fiscalía interviniente.
La investigación está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°21, conducida por la fiscal Lorena Carpovich, quien dispuso la detención de los cuatro empleados de seguridad.
Clausura del bar y recolección de pruebas clave
Tras el hecho, el bar fue clausurado por las autoridades y se inició un expediente judicial por homicidio.
Durante los operativos, la Policía secuestró los equipos de grabación de las cámaras de seguridad del local, material que será clave para reconstruir la secuencia de los hechos.
Además, otros empleados y el dueño del establecimiento fueron identificados y podrían ser citados a declarar en las próximas horas.
Testigos y reconstrucción: el rol del hijo de la víctima
La víctima se encontraba acompañada por otras dos personas al momento del ataque, entre ellas su hijo de 23 años.
Ambos fueron convocados como testigos y sus declaraciones serán fundamentales para esclarecer lo ocurrido y determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos.
La fiscalía continúa reuniendo pruebas en un caso que generó fuerte conmoción y volvió a poner en debate el accionar del personal de seguridad en locales nocturnos.