El Gobierno flexibiliza la mezcla de biocombustibles para frenar la suba de las naftas
El Gobierno nacional dispuso una flexibilización en la normativa sobre combustibles con el objetivo de contener la suba de las naftas y el gasoil, en un contexto marcado por el fuerte incremento del precio internacional del petróleo.
La decisión fue impulsada por la Secretaría de Energía, que habilitó a las petroleras a aumentar de manera opcional la mezcla con biocombustibles, sin modificar los porcentajes obligatorios vigentes.
Cómo es la medida que busca frenar el aumento de combustibles
A través de la Resolución 79/2026, publicada en el Boletín Oficial, se estableció que las refinadoras podrán incorporar:
- Hasta un 15% de bioetanol en las naftas
- Hasta un 20% de biodiésel en el gasoil
La medida mantiene los estándares de calidad, pero otorga mayor flexibilidad técnica para ajustar la composición de los combustibles.
Desde el Gobierno explicaron que el cambio responde a la necesidad de adecuar el contenido de oxígeno en las naftas, directamente vinculado al porcentaje de bioetanol.
Por qué el Gobierno tomó esta decisión
La flexibilización llega en un momento de fuerte presión sobre los precios, luego de que los combustibles registraran aumentos cercanos al 20% en lo que va del mes.
El principal factor es el alza del petróleo a nivel internacional, que superó los 100 dólares por barril en medio del conflicto en Medio Oriente.
Este incremento ya comenzó a trasladarse a otros sectores de la economía, generando mayor presión inflacionaria de cara a los próximos meses.
Biocombustibles: la apuesta para contener costos
Según indicaron desde la Secretaría de Energía, el mayor uso de bioetanol y biodiésel puede contribuir a reducir los costos de producción de los combustibles.
De esta manera, el objetivo es moderar el impacto en los surtidores y evitar un traslado aún mayor a los consumidores.
Un contexto internacional con medidas similares
La decisión del Gobierno se enmarca en una tendencia global, donde distintos países adoptaron medidas para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía.
Entre las acciones implementadas se encuentran reducciones impositivas, subsidios, restricciones a exportaciones y controles de precios.
Países como China, Italia, Japón y Brasil ya avanzaron con estrategias similares mientras esperan una estabilización del mercado energético internacional.