Un joven con discapacidad logró que la Justicia lo escuche y volvió a la escuela común
Mateo tenía 17 años cuando una decisión judicial ordenó que dejara la escuela común para pasar a una institución de educación especial, sin haber sido escuchado.
La medida ignoró que el joven había cursado más de 15 años en el sistema general y que estaba a solo dos años de terminar el secundario.
El reclamo para ser escuchado
Con el acompañamiento de ACIJ y la Clínica de Derechos Humanos y Discapacidad de la Universidad Nacional de La Plata, Mateo se presentó ante la Justicia para exigir que se respetara su derecho a decidir.
Entre sus planteos, denunció que no había sido tenido en cuenta en el proceso y que se le había negado la posibilidad de contar con un abogado, lo que vulneró su derecho a ser oído en igualdad de condiciones.
El derecho a la educación inclusiva
El joven también argumentó que la medida judicial violaba su derecho a la educación inclusiva, reconocido en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
En su presentación, sostuvo que su deseo de continuar en la escuela común no era solo una elección personal, sino un derecho fundamental vinculado a su proyecto de vida y a sus oportunidades futuras.
La decisión que revirtió el caso
Tras solicitar una audiencia con el juez, Mateo pudo expresar su voluntad de continuar en la escuela común para poder obtener su título secundario.
Luego de escucharlo, el magistrado decidió revertir la medida inicial y ordenó que el joven continúe su trayectoria educativa en el sistema general.
Un precedente sobre inclusión y derechos
El caso expone una problemática recurrente en el país: personas con discapacidad que no son escuchadas en decisiones que afectan directamente sus vidas.
La resolución marca un avance en el reconocimiento del derecho a la participación y a la inclusión educativa, y abre la puerta a que situaciones similares puedan resolverse con mayor respeto por los derechos humanos.