Condenan a una desarrolladora por entregar un edificio con graves fallas en Neuquén
La Justicia de Neuquén condenó a una desarrolladora inmobiliaria a finalizar las obras de un edificio entregado con graves fallas estructurales, sin servicios esenciales y con cocheras inutilizables.
El fallo también ordenó indemnizar a los compradores luego de comprobarse que algunos departamentos tenían hasta un 20% menos de superficie que la prometida en los contratos de compra-venta.
Qué irregularidades detectó la Justicia
La sentencia fue dictada por el juez civil Martín Peliquero, quien acreditó múltiples incumplimientos en un edificio ubicado en la intersección de Illia y Alderete, en Neuquén capital.
Los compradores habían adquirido departamentos y cocheras “en pozo”, pero el edificio fue entregado con importantes deficiencias de habitabilidad y seguridad.
Según el fallo, la construcción no contaba inicialmente con:
- luz
- agua
- gas
- ascensor
- sistema contra incendios adecuado
Además, presentaba grietas, filtraciones y numerosas tareas pendientes de terminación.
Por qué condenaron a una desarrolladora en Neuquén
La Justicia de Neuquén condenó a una desarrolladora inmobiliaria por entregar un edificio con graves fallas estructurales, cocheras inutilizables y departamentos con menos metros cuadrados que los prometidos. El fallo obliga a completar las obras, obtener el final de obra municipal e indemnizar a los compradores afectados.
Las cocheras eran inutilizables
Uno de los puntos centrales de la demanda estuvo relacionado con las cocheras.
La pericia judicial determinó que nunca se instaló el montacoches necesario para acceder a la mayoría de los espacios destinados al estacionamiento.
El problema se agravó porque varias cocheras de planta baja fueron reconvertidas en locales comerciales, dejando inaccesibles las ubicadas en el primer piso.
Para los compradores, esto significó adquirir espacios que no podían utilizarse.
Departamentos más chicos que lo prometido
La sentencia también comprobó diferencias importantes entre la superficie vendida y la efectivamente entregada.
Según el fallo, algunas unidades tenían entre un 16% y un 20% menos de metros cuadrados respecto de lo establecido en los boletos de compraventa.
Como ejemplo, el magistrado mencionó un departamento comercializado con 52,70 metros cuadrados que finalmente fue escriturado con apenas 42,46.
El juez habló de “trasvasamiento societario”
Otro aspecto clave del fallo fue la responsabilidad extendida hacia integrantes de la familia vinculada a la desarrolladora.
El juez consideró acreditado un “trasvasamiento societario”, al entender que la empresa original abandonó el proyecto y continuó operando mediante otra firma ligada al mismo grupo familiar.
Según la resolución, existió continuidad “material, operativa y funcional” entre ambas sociedades.
Por ese motivo, la condena alcanzó tanto a las empresas como a miembros de la familia involucrada.
Qué deberá hacer ahora la desarrolladora
La sentencia ordena completar todas las tareas necesarias para finalizar el edificio y obtener el certificado final de obra municipal.
Entre los trabajos pendientes figuran:
- revestimientos exteriores
- reparación de filtraciones
- terminaciones internas
- adecuación del sistema contra incendios
- instalación del sistema de elevación de vehículos
Además, la Justicia reconoció indemnizaciones por:
- demora en la entrega
- privación de uso
- diferencias de superficie
- incumplimientos contractuales
Sin embargo, el juez rechazó aplicar daño punitivo al considerar que no se acreditaron maniobras dolosas suficientes para imponer una sanción civil adicional.