Murió el expresidente de Ecuador Rodrigo Borja a los 90 años
El ex presidente de Ecuador, Rodrigo Borja (1988-1992), falleció este jueves a los 90 años, dejando una huella profunda en la política nacional y regional. El actual mandatario, Daniel Noboa, expresó: “Hoy este país honra su legado; Rodrigo Borja estará para siempre en la memoria de los ecuatorianos”.
Aunque no se han divulgado las causas de su muerte, Borja llevaba varios años alejado de la vida pública, dedicándose a la redacción de la Enciclopedia Política, obra académica sobre ciencia política.
Figura central de la socialdemocracia
Fundador y líder histórico de la Izquierda Democrática, Borja fue un referente de la socialdemocracia ecuatoriana, defensor de la integración latinoamericana y de la soberanía nacional. Durante su presidencia, enfrentó desafíos económicos como alta inflación y deuda externa, manteniendo el respeto a la democracia, la libertad de expresión y el pluralismo político.
El ex presidente Guillermo Lasso también expresó su pesar en redes sociales: “Fue un hombre íntegro, demócrata y coherente que honró el servicio público y la institucionalidad del Ecuador”.
Trayectoria política e intelectual
Nacido en Quito el 19 de junio de 1935, Borja se formó en el Colegio Americano y en la Universidad Central del Ecuador, donde estudió Ciencias Políticas y Jurisprudencia. Ejerció como profesor de Derecho Político entre 1963 y 1983, y ocupó cargos legislativos desde joven, siendo diputado en 1962, 1970 y 1979.
Su carrera política incluyó cinco candidaturas presidenciales. Tras varios intentos, logró la presidencia en 1988, convirtiéndose en el primer socialdemócrata en asumir el cargo. También fue el primer secretario general de la UNASUR en 2007, impulsando la integración regional, aunque renunció en 2008 por diferencias institucionales.
Reconocimiento académico y cultural
Borja era miembro numerario de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, y su contribución intelectual fue valorada tanto en la política como en el ámbito académico. Su visión de fortalecimiento institucional y diálogo político consolidó su legado como un líder respetado y referente de la democracia en Ecuador y América Latina.