Solidaridad
Matías encontró un lugar donde descansar y seguir soñando con ser abogado
Matías González, un joven que vivía en situación de calle en Neuquén capital, encontró un lugar donde descansar y seguir construyendo su futuro.
Después de que su historia se hiciera conocida, fue recibido en el Refugio CIS, dependiente del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano de la provincia.
El joven dormía en un banco de la calle Juan B. Justo al 200, donde también dedicaba parte de su tiempo a estudiar. A pesar de las dificultades que atravesaba, mantenía intacto su sueño de convertirse en abogado.
Su historia llamó la atención de una mujer, Daniela Fernández. quien lo encontró concentrado en un libro mientras caminaba por el lugar. Después de acercarse y conversar con él, conoció su interés por las leyes y sus ganas de continuar aprendiendo.
Matías le contó que había tenido que dejar la escuela secundaria el año anterior, pero que no había renunciado a su objetivo de estudiar. Entre sus pertenencias llevaba un Código Penal, del que tomaba apuntes, y otros libros que lo acompañaban en sus jornadas.
También disfrutaba del ajedrez y solía concurrir a la Biblioteca Alberdi, donde había recibido algunos ejemplares para continuar con sus lecturas.
La mujer decidió compartir su historia para visibilizar su situación y generar oportunidades que le permitieran salir adelante. La publicación permitió poner el foco tanto en las dificultades que enfrentaba como en su educación, su amabilidad y sus proyectos.
Una oportunidad para empezar de nuevo
Tras conocerse el caso, el equipo del Refugio CIS le brindó un lugar donde pasar la noche y contar con acompañamiento. La iniciativa representó una oportunidad para que Matías pudiera descansar en un espacio seguro y continuar pensando en su futuro.
La historia también puso en relieve la importancia de la asistencia social y del trabajo de los equipos que acompañan a las personas en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de acercar respuestas concretas y ampliar sus oportunidades.
Con un libro entre las manos y el deseo de convertirse en abogado, Matías encontró un espacio desde el cual seguir adelante.
Su historia recordó que, detrás de cada situación de vulnerabilidad, hay una persona con capacidades, proyectos y sueños que merecen una oportunidad.