El Senado destituyó al presidente de Paraguay, Santiago Peña
El Senado de Paraguay avanzó este viernes con el juicio político contra el presidente Santiago Peña, en medio de una profunda crisis política y financiera desatada por el colapso de Ueno Bank. El mandatario había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso decidió mantener en marcha el proceso para resolver su salida del poder.
Aunque algunas versiones iniciales dieron por aprobada su destitución, hasta el momento de los últimos reportes disponibles no se había confirmado una votación final del Senado que lo removiera del cargo. La Cámara Alta rechazó primero el pedido de Peña para contar con 72 horas adicionales para preparar su defensa y continuó con el procedimiento.
El mandatario no se presentó a la audiencia prevista para este viernes. Sus abogados cuestionaron el desarrollo del juicio y sostuvieron que no se le había otorgado tiempo suficiente para responder a las acusaciones.
La crisis que precipitó la salida de Peña
El conflicto se profundizó después de que el Banco Central de Paraguay interviniera Ueno Bank por incumplimientos de los requisitos mínimos de solvencia. La medida provocó el congelamiento de las cuentas de millones de clientes y generó protestas en distintas ciudades del país.
La entidad tenía vínculos con el entorno empresarial del presidente. Peña había sido accionista de Grupo Vázquez, holding que controlaba el banco, hasta 2025. La oposición cuestionó posibles conflictos de intereses y la actuación de los organismos encargados de supervisar a la entidad financiera.
Las acusaciones también apuntan al presunto direccionamiento de fondos públicos hacia el banco y a posibles irregularidades en los controles regulatorios. Peña negó haber actuado de manera indebida.
Por qué el Congreso decidió avanzar con el juicio político
La renuncia presentada por Peña no fue aceptada formalmente y quedó pendiente de resolución mientras avanzaba el proceso de destitución.
La diferencia tiene consecuencias institucionales y judiciales: de acuerdo con las explicaciones de legisladores y especialistas citadas durante la crisis, una salida mediante renuncia podría permitirle acceder a una banca vitalicia en el Senado, con inmunidad parlamentaria. En cambio, una destitución mediante juicio político podría dejarlo sin esa protección.
La Cámara de Diputados ya había aprobado por unanimidad la acusación contra el mandatario y la remitió al Senado, que asumió la función de tribunal político.
En paralelo, la Fiscalía abrió investigaciones vinculadas con el manejo de Ueno Bank, la supervisión de la entidad y la colocación de fondos públicos. También se emitieron órdenes de detención contra directivos del banco.
La crisis dejó a Paraguay ante una definición institucional decisiva: mientras miles de ahorristas reclaman recuperar el acceso a sus fondos, el futuro político de Peña depende de la resolución del juicio político en el Congreso.