Vendían dióxido de cloro en Roca: encontraron botellas, químicos y dos armas en un allanamiento
Una investigación por la presunta producción y comercialización de dióxido de cloro terminó con un allanamiento en General Roca, donde la Policía secuestró 24 botellas con la sustancia, insumos químicos, elementos para su preparación y envasado, etiquetas comerciales y dos armas.
El procedimiento se realizó en una vivienda ubicada sobre calle Canadá, casi Buenos Aires, luego de una serie de tareas investigativas que permitieron identificar al hombre sospechado de ofrecer el producto a través de distintos medios.
La causa comenzó por disposición de la Fiscalía 8, a cargo de la fiscal Jessica González, que encomendó al Cuerpo de Investigaciones de General Roca realizar averiguaciones para establecer quién estaba detrás de la presunta comercialización.
Los primeros datos indicaron que el sospechoso sería propietario de una verdulería en la zona norte de Stefenelli y tendría domicilio en el sector céntrico de la ciudad.
Qué encontraron durante el allanamiento
Con las pruebas reunidas, la Policía solicitó una orden de allanamiento que fue autorizada por la Justicia. Durante la inspección, los efectivos encontraron ocho botellas de medio litro con un líquido color ámbar sin identificación y otras 16 del mismo tamaño etiquetadas como CDS.
También secuestraron tres frascos vacíos que habían contenido clorito de sodio al 28% y otros tres de ácido cítrico al 50%. A esos elementos se sumaron seis recipientes con tapa hermética para decantación, 19 botellas de vidrio sin tapa preparadas para el envasado y una factura de compra de los envases.
Entre los materiales había además cinco etiquetas con la inscripción "CDS ARNOLDO", que identificaban el producto como una solución de dióxido de cloro con una concentración declarada de 3.000 partes por millón (PPM).
El conjunto de elementos será analizado en el marco de la investigación para determinar si en el lugar se preparaba, fraccionaba y comercializaba la sustancia.
Secuestraron dos armas y abrió otra investigación
Durante el mismo procedimiento, los investigadores encontraron dos elementos que motivaron la intervención de otra fiscalía.
Uno era un tubo cañón de ánima lisa de aproximadamente 75 centímetros, con la inscripción "Centauro Mod. 30" y sin numeración visible. El segundo era una carabina calibre 22, con cargador y sin culata, de unos 65 centímetros de largo.
Por este hallazgo intervino la Fiscalía 3 de turno, que ordenó el secuestro de ambos elementos y dispuso notificar al investigado bajo las normas procesales correspondientes.
En paralelo, la Fiscalía 8 adoptó las medidas vinculadas con la causa por la presunta producción y comercialización de dióxido de cloro.
La advertencia sobre el dióxido de cloro
El dióxido de cloro no es un medicamento autorizado para prevenir ni tratar enfermedades. Su consumo puede provocar efectos perjudiciales para la salud, por lo que las autoridades sanitarias desaconsejan su utilización con fines terapéuticos.
La investigación buscará establecer qué producto se ofrecía, cómo era elaborado y en qué condiciones llegaba a los posibles compradores. Por el momento, el material secuestrado constituye parte de las pruebas reunidas en dos actuaciones judiciales distintas.